1.31.2011

pasando de las nespresso

De un tiempo hacia acá, nos invade la “mode” de las cápsulas, la pionera nespresso, la dolce gusto, etc…un café bueno de primeras, pero que al tercer café, los mil sabores que te venden, te parecen el mismo. Es práctico para las oficinas, sí, y fácil de hacer: pones el plastiquito, “catacrok”, le das al botón y listo, y casi sin manchar….Además, hay infinitos nombres exóticos para elegir: Rosabayadecolombia, Arpeggio, dulsaoDoBrasil, y quedan "guais" en las cocinas modernas, así ordenadas en filas de colores...Lo venidero lo hemos visto ya: “tócristo” a regalar cafeteras en Navidad, para el día de la Madre, para el día del Cutre Inglés, y ále! “nesprésos” per tutti....Además, las tiendas parecen boutiques de joyería, y te hacen sentir exclusivo y especial, y los dependientes te llaman "caballero" o "señorita" cada 5 segundos.


Ahora, os cuento yo una cosa: la mía es una cafetera espresso como la de los bares. El otro día entré en una tienda de café, olí y elegí un café en grano; llegué a casa, e imitando el ritual de los bares, abrí la bolsa, lo puse en el molinillo, lo saboreé con mi nariz, rellené y lo prensé en el filtro del brazo. Modestia aparte, me hice un capuccino delicioso, con una crema hecha con el vaporizador. Y bueno, después toca limpiar... pero como siempre encuentro tiempo para disfrutar del placer de un café, tengo tiempo para elegirlo, comprarlo, y fregar el filtro….que vamos muy deprisa y este mundo va muy loco...