Los primeros, con unas marionetas muy simples: griferías como "cabezas", una simple tela de color, y escenario neutro...El avaro codiciaba agua en lugar de dinero, y el argot "fontanero" era un constante recurso para hilar un guión tronchante.
Lo mejor es que actores se divertían, incluso improvisaban con éxito cuando algo no les salía del todo bien. Empezaron la historia muy comedidos y académicos, luego todo fue "in crescendo" hasta la apoteósica media hora final, que fue "pa partirse la caja". Los franceses eran otra historia: en otra línea, con una puesta en escena "de cuento"...4 musicos y 5 tirititeros, montaron su propia carpa itinerante, con marionetas musicales y unas historias extraordinarias de Dostoievski y Chejov...de esto no diré nada, porque intentar describir algo tan singular, es imposible y seguro que me quedo corto, así que pongo unas imágenes y os dejo con la intriga, para que vayáis a la próxima...
El público respondió a los shows de las dos compañías, y es que, cada una en su estilo, eran sencillamente geniales...y desde estos días, vi que el mundo del teatro de títeres es ilimitado y apasionante.

P.D.: esto es invertir en Cultura y no los, cada vez más, espectaculos demagógicos y vacíos de contenido, tipo "Estratos" y similares (léase aquella "escultura" de escombros en un solar de Murcia, totalmente absurda).
