luci, macchine, vetrine, strade,
tutto quanto si confonde nella mente
la mia ombra si è stancata di seguirmi
il giorno muore lentamente.
(L´appuntamento, Ornella Vanoni)
10.23.2006
el caminante y su camino
...paso tras paso, la meta se desfigura. El destino pierde relevancia conforme el camino va adquiriendo protagonismo...el objetivo final no es Santiago, sino el camino mismo.
Hay que continuar siempre la flecha, el barco, el monorraíl, el vuelo, el surco. Hasta la próxima parada del autobús no podré ofrecerte un cigarrillo y después de hacer escala en Amsterdam, quizá me acuerde de esta foto -neblinosa, oscura, verde, de un camino frondoso y prometedor- para no desesperar en los siguientes días.
jo, carparso, siempre buscando las dobleces a las cosas. Quiza tengas tu punto de razón, pero convendras conmigo que siempre será mejor caminar al frente, que estar parado...es la busqueda de un objetivo, aunque éste sea el propio camino
Supongamos que los caminos nunca acaban, es decir nunca llegamos al final de un camino porque éste siempre se continúa de alguna manera; lo que llamamos caminos son fragmentos diferentes de uno sólo. Si tenemos en cuenta que el objetivo final de una persona forma parte de su destino, y éste se encuentra en el camino, ¿puede perder uno relevancia mientras el otro gana protagonimo, o son los dos protagonistas esenciales?,¿podrá alguien saber en qué lugar y en qué momento llegar a él alguna vez?...
bloggera Laura, pienso que lo importante es no perderse lo que te sucede "ahora", a causa de la obsesión de conseguir un objetivo...y quizá habría que preguntarse por qué tenemos que estar continuamente marcándonos objetivos, buscando metas...los occidentales tenemos un concepto lineal de la vida, todo empieza y todo acaba, pero el proceso, el camino, hay que disfrutarlo…(menos mal que quedan chicas sensibles en Murcia…jejeej)
5 comentarios:
Hay que continuar siempre la flecha, el barco, el monorraíl, el vuelo, el surco.
Hasta la próxima parada del autobús no podré ofrecerte un cigarrillo y después de hacer escala en Amsterdam, quizá me acuerde de esta foto -neblinosa, oscura, verde, de un camino frondoso y prometedor- para no desesperar en los siguientes días.
no estoy de acuerdo con que haya que seguir las flechas...
asi no se crean caminos nuevos, sólo se siguen los marcados por otros
jo, carparso, siempre buscando las dobleces a las cosas. Quiza tengas tu punto de razón, pero convendras conmigo que siempre será mejor caminar al frente, que estar parado...es la busqueda de un objetivo, aunque éste sea el propio camino
Supongamos que los caminos nunca acaban, es decir nunca llegamos al final de un camino porque éste siempre se continúa de alguna manera; lo que llamamos caminos son fragmentos diferentes de uno sólo. Si tenemos en cuenta que el objetivo final de una persona forma parte de su destino, y éste se encuentra en el camino, ¿puede perder uno relevancia mientras el otro gana protagonimo, o son los dos protagonistas esenciales?,¿podrá alguien saber en qué lugar y en qué momento llegar a él alguna vez?...
bloggera Laura, pienso que lo importante es no perderse lo que te sucede "ahora", a causa de la obsesión de conseguir un objetivo...y quizá habría que preguntarse por qué tenemos que estar continuamente marcándonos objetivos, buscando metas...los occidentales tenemos un concepto lineal de la vida, todo empieza y todo acaba, pero el proceso, el camino, hay que disfrutarlo…(menos mal que quedan chicas sensibles en Murcia…jejeej)
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